martes, 10 de abril de 2018

Tricircuit Deltebre 2018

Arrancamos temporada de Triatlón después de la reflexión Post-maratón de Barcelona y lo hacemos donde la iniciamos la temporada anterior, Deltebre, localidad de la cual siempre guardaremos un bonito recuerdo y como el inicio de algo mas que un triatlón.

A diferencia de la pasada edición donde nos acompañó un día radiante, en esta ocasión el día era mas bien lo contrario, para no arriesgar, una combinación de fuerte viento y la probabilidad de lluvia hacían salir con esa sensación aunque las ganas de competir vencian a las condiciones meteorológicas para afrontar este primer asalto olímpico.

El rió Ebro nos daba la bienvenida con 15º grados sin la posibilidad de calentar debido a su corriente que a primera vista parecía correr río arriba con un ligero oleaje para afrontar los 1.500 metros, sin apenas tiempo para aclimatarnos a la temperatura del agua, bozinazo y a nadar... Decidimos hacerlo lo mas cerca posible de la orilla para que el leve oleaje nos afectara lo menos posible, la gran amplitud del río nos daba la sensación de estar nadando solos, sin recibir golpes y realizando una natación cómoda que tras 20'37" a un ritmo medio de 1'22" los 100 metros favorecidos por la corriente nos daba acceso a la primera transición.        

Una primera transición con la cremallera del neopreno como protagonista volviéndose un rebelde haciéndonos perder algo mas del tiempo previsto invirtiendo 2'09" antes de iniciar los 40 kilómetros del sector de ciclismo



Con escasos metros recorridos encima de la bicicleta nos dimos cuenta que debíamos encarar el sector dentro de un grupo de lo contrario y consecuencia del viento seria un gran desgaste de cara a la carrera a pie, así que decidimos ir a la por el grupo que se encontraba unos metros por delante nuestro realizando un tandem de relevos con otro triatleta con viento de cola a favor que nos hacia llegar a velocidades de 55 km/h dando caza al grupo a escasos metros para realizar el giro de 180º grados. 

Ese viento de cola paso a viento de cara reduciendo nuestra velocidad considerablemente realizando ligeros relevos dentro del grupo en los 9 kilómetros que nos esperaban por delante hasta llegar al inicio de la segunda vuelta, momento en que el grupo se rompió, realizando la escapada con los precursores del movimiento hasta llegar nuevamente a ese giro, rebasando triatletas de la distancia Sprint y realizando en el último kilómetro el relevo hasta llegar a la transición que daría paso al sector de la carrera a pie invirtiendo 1h19'07".

Una segunda transición de 1'37" sin imprevistos a diferencia como ocurrió con la primera que dio paso a los 10 kilómetros de carrera a pie a 2 vueltas, en un primer kilómetro de enlace que no dejaba de ser el mismo guion que en bicicleta, con el viento de cara que hacia reducir la velocidad y que se convertía a favor en el punto de giro recuperando ritmo de carrera, realizando una segunda vuelta calcada a la primera para finalizar el sector en 43'27 con una media de 4'20" el kilómetro cruzando la linea de meta con un tiempo de 2h23'11".



Así finalizamos este primer asalto olímpico de la temporada en unas condiciones meteorológicas no muy favorables que pudieron ser peor, con una posición 65 muy similar a la pasada edición síntoma que hay que exprimirse mas, sacar mas de si en el sector de ciclismo, correr mas rápido en la carrera a pie y salir mejor del agua, aunque en esta ocasión cuenta muy poco, esa es la exigencia de cara al 8 de julio, queda tiempo, aunque no tanto, para trabajarlo y la mejor manera de conseguirlo es multiplicando por 2 la distancia el 22 de Abril en el Doble olímpico de Terres de l' Ebre, tierras de las que siempre guardaremos un infinito momento que recordar cada año.