miércoles, 14 de diciembre de 2016

Crónica Maratón De Lanzarote


"Hola de nuevo, ya ha pasado tiempo desde aquel 13 de Marzo en Barcelona que no hemos vuelto a coincidir, en aquella ocasión te llevaste la partida en el kilómetro 40 cuando las sub 3 horas estaban a tocar, literalmente te envié a la mierda, pero como suele ocurrir fue una reacción en caliente y aquí me tienes nuevamente.

Del pasado uno no vive así que aquí volvemos a estar, en busca de lo que nos pertenece que en 2014 un temporal nos quito. Somos realistas de que no es el día para hacer inventos ni ser temerario, me han hablado mucho de ti en estas condiciones y eres muy dura pero me hace ilusión volver a correr tu distancia antes de Barcelona, donde entonces si nos lanzaremos hacia las Sub 3 horas. 

Es curioso encontrarnos un sábado en vez de un Domingo ¿Verdad? Aunque eso es lo de menos si las ganas son las mismas de siempre o incluso mas, esta es la novena vez que nuestros caminos se cruzan (Zaragoza, Valencia, Sevilla, Castellon, San Sebastián y Barcelona en tres ocasiones) así que nos conocemos bastante bien el uno al otro como para podernos tutear.

Por delante 3 horas y pico de encuentro que daban inicio a las 08:00 en la Avenida de Canarias, tu carta de presentación de lo que iban a ser estos 42,195 metros era muy clara, un auténtico sube baja, por nuestra parte 3h15' a poder ser de principio a fin a no ser que apareciera tu amigo del alma a darnos la mañana, el conocido hombre del mazo.


Tus primeros 5 kilómetros sirvieron para romper el hielo en 22'30" aunque de hielo mas bien poco, 22º grados se las prometía, abandonábamos Costa Teguise para poner rumbo Arrecife, de camino 5 kilómetros come cocos por la zona del polígono industrial aunque la presencia del barco Telamon varado desde 1981 y el Castillo de San José con su tremenda bajada lo hizo mas llevadero.



Entrabamos en Arrecife, llegando al Charco de San Gines, en las piernas 10 kilómetros en 45'11" restaban 11 para realizar el giro de 180º grados, nuestra cabeza ya estaba pensando en dicho giro, en el que contarías con un aliado mas, el aire, aunque antes tocaba atravesar Playa Honda pasando el kilómetro 15 en 1h08'21" la zona del Aeropuerto y llegábamos al kilómetro 21,097 en Playa Matagorda 1h36'19" sin apenas desgaste con ritmo cómodo y margen para las Sub 3h15'.

Tu temido giro llegó, cumpliéndose nuestros peores pensamientos, tu, el aire y el sol, que en la primera parte se mantuvo oculto, contra nosotros hasta el final, a partir de ese momento la grupeta de 3h15' se mantuvo 5 kilómetros mas llegando al kilómetro 25 en 1h54'33" donde empezaría el juego en el cual disfrutas, la ruleta rusa.

Empezaban a descolgarse corredores, cada vez el grupo era mas pequeño hasta que en el kilómetro 30 con 2h17'42" de entrada Arrefice solo quedaríamos dos, manteníamos el ritmo de las sub 3h15' pero en el kilómetro 32 tu apreciado amigo el hombre el mazo nos señalo, o por lo menos lo intento, sabemos como se las gasta por experiencia y mas restando 10 kilómetros que iban a ser desgraciadamente en solitario, sin referencias, sin público, con calor, con aire en contra ¿algo mas que pudieras añadir? así que decidimos regular.

Pasamos los kilómetros que nos brindaste, esos que vivimos a la inversa hace unas horas sabiendo lo que nos esperaba en cada uno hasta plantarnos en el kilómetro 40 con 3h09'28" te habías salido con la tuya nuevamente las 3h15' se habían esfumado, no se si para ti añadir 5' sobre el objetivo se convertía en una victoria, para nosotros personalmente si, un 3h20'55" a 22º grados desde el inicio con viento de 22 km/h 83% de humedad y mas de donde venimos, no podemos exigir mas, ni a nuestra cabeza ni piernas, así que por esta vez lo dejamos en tablas ¿te parece? ademas era día de saldar cuentas.



Personalmente creo que en nuestro noveno encuentro yo de ti me empezaría a preocupar, restan unos 3 meses hasta el próximo 12 de Marzo en Barcelona, y tenemos margen de mejora con lo que ese día te garantizo que no acabara como en esta ocasión, uno de los dos caerá, ¿Quien? Espero que tu, así que prepara tus mejores galas porque ese día la cosa promete y es que bajar de 3 horas lo vale.



Nos vemos en el asfalto ya sabes cuando.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Mitja Marató de LLeida


252 días o lo que es lo mismo 8 meses y 7 días han tenido que pasar desde aquella Maratón de Barcelona del 13 de Marzo de 2016, nuestra última carrera 100% asfalto, durante el camino muchas locuras, demasiadas seguramente, incluso estando lesionado, pero después de este tiempo de transición o de postguerra asfaltera en nuestro LCA de la rodilla izquierda tocaba volver, ahora sí.

Metas renovadas, nuevos proyectos y las típicas de la colección de cada año que no logramos desbloquear, aunque esta temporada 2016/2017 haremos todo lo posible para pasar a un nuevo nivel, pero para ello habrá que seguir la ley del: Sufre, lucha, vence

Sufrir, nuestro punto de partida, no se trata de correr por correr, sino de luchar por un objetivo, este primero se centraba en Lleida en forma de media maratón, que marcaría en que nivel de la escala nos encontramos, firmaríamos directamente 1h29' larga dándonos mas que por satisfechos pero ya se sabe, una cosa es decirlo y otra conseguirlo.


21,097 metros por delante y 3, 5, 8, 10, 12, 15, 20 no, no es la combinación ganadora del Euromillones, sino, nuestros 7 puntos kilométricos de referencia, aunque pensándolo bien se podía convertir en una auténtica lotería. 

Contábamos también con la ayuda de la liebre de 1hSub30' con ella empezaríamos la carrera, volviendo a sentir esa sensación de piel de gallina y no precisamente por el frío (6º grados al inicio) una situación difícil de definir que solo aquellos que lo han vivido alguna vez saben de lo que hablamos.

Los primeros kilómetros como siempre suele ocurrir en todas las carreras son complicados de correr y mas si formas parte del grupo de la liebre, aun así pasábamos el kilómetro 3 con un tiempo de 12'45" sobre 12'48" de nuestro objetivo sin margen de error llegando al kilómetro 5 en 21'16" sobre 21'20" y al kilómetro 8 en 34' sobre 34'08".


Nos plantábamos en el ecuador de la media maratón, el kilómetro 10  en 42'35" sobre 42'40" nuestras piernas respondían, sin molestias ni dolores, con ritmo cómodo y sin perder la concentración en ningún momento superábamos 2 kilómetros exigentes que nos llevarían al kilómetro 12 en 51'06" sobre 51'12" la precisión era perfecta como si nuestra maquinaria fuera originaria de suiza, volviéndose a repetir en el kilómetro 15 con 51'06" sobre 51'12" punto donde la carrera daría un punto de giro, para bien.

Sin haberlo planeado, ni imaginado, nos encontrábamos corriendo por delante de la liebre, la cual estaba realizando su tarea a la perfección, pero era el momento o mejor dicho nuestro momento de arriesgar6 kilómetros tres de ellos rompe piernas para ver hasta donde eramos capaces de llegar, estábamos realizando una carrera que no estaba escrita ni en el mejor de los guiones, de menos a mas llegando al kilómetro 20 en 1h24'47" sobre 1h25'19" marcando el 5.000 a ritmo de 4'05" faltaba rematar la carrera, con el kilómetro 21 y sus 97 metros, cuesta arriba con machete entre los dientes marcaríamos un 4'03" parando y firmando el crono en 1h29'12" con un ritmo medio de 4'10".

La teoría había sido aplicada a la practica incluso mejor de lo previsto, llevándonos de Lleida un chute de confianza que ni el mejor de los geles te puede proporcionar de cara al próximo 10 de Diciembre en la maratón de Lanzarote con un objetivo realista en una maratón dura y exigente a falta de recuperar y mejorar nuestra mejor versión, esa que nos lleve a la media maratón de Barcelona a la 1hSub25' con parada previa en la media internacional Villa de Santa Pola y a su hermana mayor, la maratón, al deseado Sub3h. PALABRA.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Crónica Challenge Interempresas


Inmersos en la preparación del maratón de Lanzarote del próximo 10 de diciembre, nos poníamos a realizar un test de calidad en la Challenge Interempresascarrera solidaria donde diferentes empresas corren para contribuir en la lucha contra la desnutrición infantil, cada kilómetro recorrido equivalente por un valor de 10€ a donar acción contra el hambre, así que la ocasión lo valía.

Nos presentábamos al reto con el objetivo de mantenernos las 3 horas activos en las pistas de atletismo de la Marbella o hasta que nuestras piernas, faltas de kilómetros, pusieran el freno, una barra libre de kilómetros que daba comienzo a las 10 de la mañana bajo un cielo amenazador de lluvia.


Con un ritmo "prudente" junto con el pulsómetro para controlar en todo momento las pulsaciones, empezábamos a dar vueltas, vueltas que cada vez se hacían más complicadas de correr debido a la afluencia de corredores, convirtiéndose en un autentico eslalon al puro estilo pista de esquí.

Llegábamos a los 10 kilómetros con un tiempo de 44'03" equivalente a 100€ con la intención de seguir sumando kilómetros por la causa y seguir sumando sensaciones, hacia 5 meses que no superábamos la barrera de los 10 kilómetros corriendo en asfalto, así que todo lo que sucediera a partir de ese momento sumaba doble.

A la hora de carrera empezó a llover de forma escasa, apenas duraría un par de vueltas, transcurrida la hora el número de participantes disminuía o estos empezaban andar con lo que se podía correr mas cómodamente aunque nuestra cabeza estaba entrando en un bucle tipo hamster de las vueltas que habíamos realizado perdido la cuenta.

Llegábamos a los 20 kilómetros con un tiempo parcial en los 10.000 de 47'42" y 200€ recaudados, momento en el que pensamos con la cabeza, era de bastante imprudente realizar las 3 horas de carrera, después de meses sin llegar a estas cifras, así que una vez superada la barrera de la medía maratón decidimos poner fin con 210€ recaudados en 1h38'49" y 21 vueltas realizadas.


Un test de calidad que nos ha servido para sumar kilómetros así como para mejorar poco a poco nuestro fondo después de tanto tiempo sin correr tanta distancia, ahora toca pensar en el próximo 20 de Noviembre, donde disputaremos la media maratón de Lleida, ultima parada antes la maratón de Lanzarote, de momento y hasta nueva orden... 


"Suma kilómetros y sigue, solo así se consigue"

sábado, 22 de octubre de 2016

Crónica La Marxassa


De esos días en que te vienes arriba incluso sufriendo la resaca de la Matagalls - Montessart y te dices "podemos hacerlo mejor" y así se cocino nuestra inscripción a la Marxassa, "pensando" en nuestra preparación del próximo 10 de Diciembre en la maratón de Lanzarote.

Poníamos un alto en el camino el día de nuestro cumpleaños para soplar 62,500 metros junto a 4.032 metros de desnivel acumulado, una especie de fondo de kilómetros para llegar en condiciones optimas a la cita.


A las 07:00 de la mañana iniciábamos una travesía en toda regla de mar y montaña que nos llevaría de Sant Martí del Montseny hasta la Ermita de Sant Simó en Mataró, acompañados con una débil lluvia durante los primeros kilómetros nos haría mantener la cautela junto a la oscuridad y la luz del frontal, que apenas duraría 1 hora escasa, momento en el que llegábamos al primer punto de control.

A partir de ese momento poníamos el piloto automático de bajada hasta el control número 3 ubicado en el kilómetro 26 en Sant Celoni, esos 16 kilómetros desde Fontmartina sentíamos como nuestra rodilla derecha se estaba cargando poco a poco, a partir de ese instante apenas pudimos correr, no valía la pena forzar mas.

Dejábamos atrás Sant Celoni para encarar 12 kilómetros de subida, donde ya habíamos aplicado el conocido andar rápido hasta llegar al control número 4 en Sant Martí de Montnegre, en el que coincidíamos con los participantes de la marcha corta que iniciaba recorrido en Sant celoni, a partir del kilómetro 38 damos sentido a la frase de "Si la cabeza dice que tiras las piernas responden" pero nuestra cabeza había desconectado y las piernas no respondían.

Llegábamos al kilómetro 45 en el control numero 5 de Vallgorguina, el avituallamiento se convertía para muchos en la hora de comer, en nuestro caso, fue un paso por pit lane rápido y es que las ganas de llegar a la Ermita de Sant Simó eran inmensas después de los 3 kilómetros de subida que nos esperaban sufriendo mucho de nuestra sobrecarga en la rodilla, añadiéndole molestias en la planta del pie de la misma pierna derecha, son esos instantes como si alguien te estuviera diciendo "La montaña no esta hecha para ti, tu la labor esta en el asfalto". 

Superado el peor momento restaban 15 kilómetros de bajada en los que por fin a lo lejos vimos el mar, la vuelta a la civilización estaba cada vez mas cerca, las molestias en la planta del pie iban menguando al igual que nuestra rodilla, 3 puntos de control y la llegada a la ermita era lo que nos quedaba para acabar la aventura, nuestra cara era un autentico cuadro con nombre cansado que no jodido, y es que nos habíamos quedado literalmente sin batería hacia horas, como nuestro MP3.



Y por fin pusimos fin a estos 62,500 metros en 9h36' de aquello que inicialmente nos planteamos "podemos hacerlo mejor" se convirtió en "Que acabe ya por favor" saturados de montaña por esta temporada es hora de ponernos a pensar, ahora si, en el 10 de Diciembre, seguramente lleguemos falto de kilómetros pero sera bonito no cabe la menor duda sumar más kilómetros de cara a intentar nuevamente en la Maratón de Barcelona un Sub 3h el 12 de Marzo de 2017, donde esperamos que en esta ocasión el kilómetro 40 se convierta en nuestro mejor aliado y que el paralelo se transforme en una especie de alfombra roja camino hacia la meta, pero para toda esta ilusión habrá que sufrir y luchar durante los meses que restan donde todos los kilómetros suman para conseguir nuestro objetivo.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Crónica Barcelona Triathlon


"Si no pasáramos por tiempos difíciles, no apreciaríamos bien los tiempos felices"

Toda prueba tiene una fecha marcada en el calendario, en esta ocasión un 13 de mayo de 2016 se nos notifico de una invitación para participar en el Barcelona Triathlon, pendientes aun de conocer el alcance de la lesión nos pusimos como meta el 9 de Octubre de 2016 con una premisa bien clara:

"Si el destino ha decidido que así sea, así sera"

No somos amantes de los tempos y menos en estos ámbitos donde solemos poner un toque de locura sana, seguramente si hubiéramos respetado los mismos otro gallo cantaría, aun así, nos encontrábamos con ganas inmensas de afrontar el triatlón de casa, al que tenemos un cariño especial y que a la vez exige sacar lo mejor de nosotros dentro de las circunstancias. 

Tras pagar la novatada hace 15 días en el triatlón de Gavà sin nuestras gafas, tanto de natación como de bicicleta y sin geles, en esta ocasión la logística llevaría el cartel de "completo" a partir de hay todo lo que sucediera seria una incógnita. 

Nos lanzábamos al agua conscientes de la corriente existente junto con el vaivén de las boyas, con que el mejor remedio sería buscar unos buenos pies como guía para contrarrestar. Durante los 1.500 metros tendríamos unas espectadoras de nombre Cotylorhiza Tuberculata, mas conocidas vulgarmente como medusas de huevo frito, ni una, ni dos, ni tres, unas cuantas, que convirtieron el sector en un auténtico buscaminas del cual salimos indemnes.

Las sensaciones en el agua habían mejorado respecto hace 15 días pero no era momento de sacar conclusiones, tocaba una T1 de esas largas que incluía hasta escaleras para coger la bicicleta y afrontar los 40 kilómetros divididos en 4 vueltas de 10 kilómetros cada una. 


Nada mas empezar nos encontrábamos inmersos en una grupeta bastante amplia tomando las riendas de tirar de ella, apenas nadie daría relevos con lo que el entendimiento era mínimo, no podíamos iniciar la temeridad de mantenernos en cabeza restándo los 10 kilómetros de la carrera a pie, así que a partir de la tercera vuelta nos abonamos a "chupar rueda" a la expectativa de como iban a responder las rodillas que hasta el momento estaban sin molestias.


Entrábamos en la T2 para dejar la bicicleta e iniciar esa carrera a pie, durante las primeras zancadas tuvimos las sensación de que nuestras rodillas respondían, pasaban los kilómetros, gran parte de ellos en solitario y esas dudas iniciales se iban disipando, no era el día para forzar mucho, sino, para disfrutar el momento después de mas de medio año volviendo a correr sin molestias, añadiéndole el hándicap de los nuestros en diferentes puntos del recorrido preocupándose por nosotros y nuestras rodillas, aunque algunos pensaran "éste se ha ahogado" todo ello hacía que nuevamente apareciera nuestra mejor sonrisa, mientras el karma se estaba encargando del resto. 

Las 2h22'32" del crono final (Posición general 296 de 1355 en distancia olímpica) quedaban en una simple anécdota con lo que habíamos conseguido hacia unos minutos y es que a la vida hay que sacarle la lengua por decirlo finamente.    


Somos consientes que tenemos que recuperar y mejorar nuestra mejor versión, pero todo llega a su debido tiempo, mientras nos esperan nuevos proyectos tanto a nivel personal como propuestas deportivas ilusionantes para la temporada 2017, que hacen que esa sonrisa vuelva a ser la que era hace meses y es que el destino así lo quiso aquel 13 de mayo de 2016, que el 9 de octubre de 2016 se convirtiera en nuestro nuevo punto de partida.  


martes, 27 de septiembre de 2016

Crónica Triatlón de Gavà


"Debemos poner la mirada hacia delante, en lo que podemos hacer, no hacia atrás, en lo que ya no podemos cambiar"

Tras un largo parón a consecuencia de un par de piedras en el camino, una mas grande que la otra, regresábamos a la disciplina del triatlon, en el recuerdo quedaran esas cicatrices que nos recordarán el camino que hemos recorrido y los tropiezos que hemos salvado.

Aun bajo los efectos de una resaca llamada Matagalls - Montserrat en nuestras rodillas, afrontaríamos en Gavà la modalidad olímpica (1500 m. en aguas abiertas, 38 km de bicicleta y 10 km de carrera a pie) aunque perfectamente podríamos llamarle modalidad incógnita, sin saber a que nivel nos encontraríamos, lo que estaba claro que mejorar nuestra marca (2h13'47") se convertía en una utopía, así que la lógica sería buscar sensaciones o mas bien un día de: "Sal, disfruta y que sea lo que tu cuerpo diga".

Un nuevo camino por delante que empezaba incluso antes de que diera inicio la prueba a las 08:00, en boxes nos percatamos que no llevábamos ni gafas de natación ni gafas de sol ni geles, ¡ole tu! "Por suerte" nos prestaron unas para dicho sector.



Superado el mal trago tocaría afrontar el trámite de los 1500 metros en aguas abiertas que se iban a convertir en la aliniación de planetas en nuestra contra con una guinda de nombre sol, las gafas que nos prestaron se encontraban en tal estado que la visibilidad era nula al minuto, como ya intuimos calentando aunque no imaginábamos que fuera tanto.

Camino a la segunda boya nos encontraríamos el sol de cara, con una visibilidad nula y las gafas sin polarizar, el quita y pon se convertiría en una constante sin poder coger referencias de ningún tipo, solo nos quedaba salvar el sector y salir cuanto antes de este agobio, añadiéndole nuestras molestias en la parte posterior de la pierna izquierda, que nos hacían nadar con una pierna y medía como si fuéramos Nemo, si la natación de por si no es nuestro fuerte, en esta ocasión nos toco bailar con la mas fea por despistado.

Nunca habíamos deseado tanto llegar a la T1 desprendernos del neopreno y coger la bicicleta e iniciar esos 38 kilómetros divididos en 2 vueltas. Los primeros 10 kilómetros en solitario serían una autentica borrachera a consecuencia de nuestros casi 1900 metros de natación, hasta ser neutralizados por una grupeta de 8 triatletas, no desprendernos de ella seria la clave en este sector pasando al relevo y dejándonos caer cada 30".  


Recuperar el tiempo perdido era inviable aunque no era excusa para exprimirnos y sacar tajada en los kilómetros restantes reservándonos para la carrera a pie, así llegábamos a la T2 para colgar la bicicleta, calzarnos las zapatillas y dar inicio a los 10 kilómetros de sensaciones divididos en 2 vueltas.

Una carrera a pie con molestias en ambas rodillas como era de prever y sin ningún gel para tomar transcurrían los kilómetros donde las molestias iban despareciendo en la parte posterior de la pierna "tocada" ya entrada en calor, pero agravándose en la buena por acumulación de carga, por el bien de ellas y de nosotros el sector llegaba a su fin sin mirar el crono en ningún momento cruzaríamos la linea de meta con un tiempo de 2h21'21".


Habíamos finalizado un Triatlón de auténtico machete entre los dientes, de esos que no sacas conclusiones,  sino mas bien lecciones, donde siempre hay que tener una actitud positiva frente a las adversidades y convertirlas en retos, ahora toca recuperarnos de estas molestias para afrontar con máximas garantías el 9 de Octubre el Barcelona triathlon, concluyendo de esta manera la temporada de Triatlón 2016, corta pero que no deja de ser dura por el parón y que solo los duros siguen caminando.


domingo, 18 de septiembre de 2016

Crónica 37ª Matagalls - Montserrat


Nueva locura, otra mas para aumentar nuestra colección y mas después de donde venimos, de esa lesión que no acaba (no dejados) de hacer limpio a falta de una nueva resonancia magnética y de rodilla forzada, aunque hasta que llegue la fecha "normalidad" entendida a nuestra manera.

Por delante 81,4 kilómetros con 5670 metros de desnivel acumulado tenían la culpa, mas el hándicap de recorrerlos en esa lucha contra el crono que tanto nos pone, en menos de 24 horas, las ganas superaban con creces esas molestias y mas despues de la borrachera de este verano:

Cavalls del vent + Spartan Race Andorra + Porta del cel

Un total de 185 kilómetros para llegar en las mejores condiciones posibles a la fecha con un objetivo bastante ambicioso para un asfaltero 100%, las Sub 13 horas, o el 12+1 para los mas supersticiosos, así que era momento de sacar el mejor Juan Palomo que llevamos dentro tras analizar minuciosamente el recorrido y despedazar en 5 tramos que ni la mejor versión de Jack el destripador.

A las 16:14 poníamos rumbo hacia la montaña del misterio, aunque el verdadero misterio seria en que estado llegaríamos a ella, controlando los primeros kilómetros y adaptando el ritmo a la situación llegábamos a nuestro primer punto de despiece, el kilómetro 23,6 para nuestra sorpresa, con casi una hora de margen (2h42' - 3h40') lo inimaginable, así que con ese margen tan amplio podíamos jugar y adaptar nuestro "trote cochinero montañero".


Había que aprovechar el máximo la luz del día que iba dando paso a la noche, todo ello acompañado de una escasa lluvia, con estas condiciones llegábamos al kilometro 32,2 con 3h57' de 5h06' esto se nos estaba yendo de las manos y es que apenas perdíamos un par de minutos en los avituallamientos que se convertían en un entrar y salir de boxes para comer lo justo que sabemos que no puede sentarnos mal, de todo se aprende. 


Bien entrada la noche y con la luna llena como única acompañante, nos desviaríamos del trayecto en un par de ocasiones en apenas 100 metros que gracias al track del GPS quedarían en una anécdota y es que la noche confunde... en esta ocasión señales. 


Con media travesía en nuestra cabeza, piernas y sin molestia de ningún tipo aunque pareciera mentira, llegaríamos al kilómetro 55'5 (7h26' - 8h47') todo parecía presagiar un crono que ni el mejor de los escenarios posibles, pero no podía pintar todo tan perfecto, faltaba la épica, que llegaría en la bajada hacia Vacarisses (kilómetro 68) nuestra parte externa de la rodilla derecha (la contraria a la lesión) decidió que hasta aquí había llegado, perdiendo mucho del tiempo ganado. 

De esta manera nuestro trote llegaba a su fin tras 68 kilómetros activando de este modo el plan B, llamado Caminar rápido by Rajoy, restaban 13 kilómetros hasta Montserrat que se iban a convertir en una lucha constante entre nuestra rodilla y cabeza, como si de una partida de Pacman se tratase, sobretodo en la bajada hacía Monistrol de Montserrat, comiéndonos casi todo el colchón de tiempo ganado como sucedió en la anterior bajada. 

Llegábamos al kilómetro 78 (11h51' de 11h58') 7 minutos de margen para afrontar el muro con nombre propio, la dracera dels tres quarts, sabíamos perfectamente lo que nos esperaba, en innumerables ocasiones hemos realizado estos 3 kilómetros exigentes camino hacia el monasterio, así que tocaba jugar a tres bandas y sacar la mejor carta: Cabeza rodilla y tiempo. 

El tiempo, corría en nuestra contra al igual que nuestra rodilla que cada vez estaba mas trinchada aunque con creces nuestra cabeza ganaba la partida en este ascenso gestionando perfectamente este margen de tiempo, al cual solo le restaba el último obstáculo, las escaleras, momento en el que nuestra cabeza y rodilla se marcaron una tregua para superarlas, eso si, con machete entre los dientes para llegar a la plaza del monasterio y finalizar la travesía con un tiempo final de 12h55'22".


81,4 kilómetros que llegaban a su fin, con el objetivo marcado de las sub 13 horas desbloqueado aunque con una sensación agridulce:

"¿Y si nuestra rodilla hubiera estado bien?" 

Nunca sabremos la respuesta a esta pregunta, lo que si podemos saber que la próxima edición podemos ir a buscarla nuevamente, no cabe duda que la madurez es un grado y que seremos más exigentes pero siempre con cabeza y corazón, en el cual siempre hay espacio para coleccionar una locura mas. 

domingo, 28 de agosto de 2016

Crónica: La Portal Del Cel


"El móvil al que llama se encuentra apagado o fuera de cobertura en este momento"

El cielo, las montañas reflejadas en los lagos, la nieve en forma de neveros y lógicamente los pirineos nos acompañarían durante 5 días para recorrer los 65 kilómetros que conforman dicha travesía con una guinda llamada Pica d' Estats (3.143 metros) la porta del cel de Cataluña. 


Tavascán, puerta de entrada a los pirineos y punto de partida de nuestra ruta, que nos llevaría al Camping Bordes de Graus, en una jornada previa de apenas 5 kilómetros para recoger todo el material necesario e iniciar la travesía y hacer noche en el refugio del camping. 

La segunda jornada pondríamos rumbo al refugio de Certascán, (2.240 metros) que nos depararía la subida al Pic de Certascán (2.853 metros) para ello tocaba ir en busca del Coll de Certascán (2.600 metros) para iniciar un ascenso por su tartera y coronar dicha cima, la cual esconde unos metros mas adelante un capricho de la naturaleza en forma de corazón, llamado Estany Blanc


Tocaba retomar el camino de vuelta para ir en busca del estanque de Certascán uno de los mas grandes del Pirineo que nos aproximaría al refugio, destino final de nuestra segunda jornada, en el que conoceríamos al creador de la Porta del Cel y guarda de dicho refugio, Alejandro Gamarra, un guarda como pocos y con el cual podríamos haber estado hablando horas y horas pero tocaba descansar para afrontar la tercera jornada.

El guarda nos advirtió que Tralliner, el burro (animal) del refugio, nos despertaría como si de un gallo se tratara, lo que no dijo que los horarios podían verse alterados al puro estilo RENFE, así que a las 02:30 de la madrugada empezaría a rebuznar despertando a casi todo el personal, mientras que el resto seguía con su melodía, conocida como ronquidos. 

Con los primeros rayos del día volvería a las andadas, aunque en esta ocasión demasiado tarde, a esa hora iniciábamos la tercera jornada dirección Francia, mas exactamente al Refugio de Pinet (2.246 metros) una jornada donde prevalecía la orientación, llegando al Port de l'artigue (2.481 metros) como punto mas elevado del día que nos daba paso a la zona francesa con casi 500 metros de desnivel positivo.



Bajando por la tartera a lo lejos observábamos las formas peculiares del refugio pero quedaban por delante un par de horas y tal como nos habían advertido la orientación nos fallo.

Muchas sendas pisadas que terminarían en una vuelta atrás, al final tendríamos que subir muy por encima del refugio y desde aquí bajar hasta la base del cortado que lo separaba, superado este tramo tocaría pasar una pequeña grimpada facilitada con cuerdas para finalizar la jornada con un poco de adrenalina. 

La cuarta jornada, etapa reina de la travesía a lo que a nivel se refiere, nos llevaría al punto mas alto de Cataluña, la Pica d' estats aunque para llegar a ella tocaría superar un importante desnivel hasta el coll de Riufred (3.041 metros) punto en el cual podíamos optar por ascender a varios tres-miles.



Coronaríamos primero la Pica d' estats, regalándonos unas vistas espectaculares y en la cual presenciaríamos una petición de matrimonio, con un si por respuesta, seguidamente pasaríamos a coronar el Pic Verdaguer (3.125 metros) otro punto de vista aunque igual de impresionante, como sucedería con el Pic Montcalm (3.077 metros) ofreciéndonos la silueta característica de la Pica d' Estats.



En la bajada encontraríamos algunos neveros que superar e ir con cuidado en no resbalar, aunque algunos era mejor no arriesgar y pasar por su lado, seguiríamos el descenso por la tartera dirigiéndonos al Estany d' estats y el de Sotllo para finalizar la jornada en el Refugio de Vallferrera (1.905 metros).


La ultima etapa con destino Tavascán (1.120 metros) nos depararía una dura jornada con una buena subida al Refugio de Baborte (2.374 metros) donde continuaríamos ascendiendo hacia la Roca Cigalera (2.667 metros) a partir de este punto iniciábamos un descenso hacia Tavascán para volver a la civilización con 11.000 metros de desnivel acumulado de ellos 5.900 metros positivos en el cuerpo y un moreno a modo de fascículos.

Restaba regresar nuevamente al Camping Bordes de Graus, en esta ocasión en coche, para recoger el obsequio final, el cual preferimos mantener la magia y completar de esta manera el ultimo sello de la tarjeta de paso.



De esta manera poníamos fin a 5 días de travesía pudiendo observar 
donde nacen las estrellas, 
donde sol y luna 
comparten al mismo tiempo, 
como el silencio, 
permanente en todo momento,
 montañas, lagos y neveros, 
así es la porta del cel 
un travesía por los pirineos
que quedara siempre
en el recuerdo.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Crónica Spartan Race Andorra: La Trifecta


Desde que tenemos uso de razón nos hemos inculcado que las cosas no se dejan a medias, así que una tarde de "inspiración" de un Domingo 10 de abril de 2016 decidimos poner fin a lo que en su día no hicimos, inscribirnos a las tres modalidades de la Spartan Race Andorra (Beast, Super, Sprint) de una tajada, en un fin de Semana, a lo grande, para optar al galardón especial que todo espartano anhela: La trifecta

Para los que les suene a Griego, la Spartan race es una carrera de obstáculos que pone a prueba resistencia, fuerza, habilidad y capacidad de reírse de la adversidad, mas conocido coloquialmente como "¿No hay huevos?" Así que fácil, lo que seria fácil no iba a ser y si así fuera... ¿Que aliciente tendría? Tenia que ser una trifecta de esas de recordar, hoy, mañana y siempre.

El escenario donde se desarrollarían las pruebas presentaba una carta de presentación exigente, las pista de esquí de GranValira, mas exactamente en los sectores de Grau Roig y Soldeu que hacían presagiar una prueba dura. 



Con la duda aun de lo que en su día decidieron llamar lesión por llamarlo finamente, decidimos hacer un todo o nada, sabiendo el gran riesgo que corríamos en la rodilla, pero a veces las ganas superan a todas las adversidades y allí estábamos, preparados para afrontar en una mañana la modalidad Beast seguida de la Sprint.

La Beast, nos deparó 20 kilómetros de autentico trail running por los sectores de Grau Roig y soldeu, aunque en nuestro estado mas bien fue un trote cochinero montañero con un desnivel de 1.400 metros acumulado con mas de 25 obstáculos, cumpliendo penalización de 30 burpees en las pruebas de Tarzan swing y equilibro en cuerda tensada.

El obstáculo mas duro desde nuestro punto de vista llegaría en el kilómetro 16 donde alcanzaríamos la cota 2.500 metros en el Sector de Soldeu, tras superar uno de los muros de 2,5 metros encadenaríamos nunca mejor dicho a nuestros hombros la prueba de la cadena, que por dimensiones y peso (aproximadamente 40 kilos) parecía extraída del ancla de un transatlántico, no sabemos cuantos metros fueron de bajada ni de subida con ella, eso si, fueron minutos eternos que no olvidaremos.



Restaban 4 kilómetros para finalizar la primera de las pruebas del día, justos de tiempo para pasar como aquel que dice el corte a la ultima tanda de la modalidad Sprint, tocaba ponerse en modo telesilla para llegar a meta y plantarnos nuevamente en la linea de salida.

Con la modalidad Beast en el cuerpo y tras realizar una transición rápida con cambio de chip, dorsal y pulsera (que no registro tiempo), nos esperaban 5 kilómetros mas en la modalidad Sprint, si lo conseguimos, pasamos el corte, a partir de ese momento la fatiga era más que evidente del ultimo esfuerzo realizado, aunque se vería recompensado con "elogios" del resto de espartanos de la modalidad:


"¿Vienes de hacer la Beast? ¿Tu no estas bien de la cabeza? Que locura, ole tus huevos..." 

Frases que hicieron sacarnos fuerzas de donde parecía que no había para superar nuevamente los aproximadamente 15 obstáculos de que constaba, a excepción de la cuerda vertical a causa de una quemadura en la anterior modalidad, cayendo 30 burpees para plantarnos nuevamente en meta para esta vez si, poner fin a esta locura que no asimilamos hasta horas mas tarde, la trifecta estaba a 13 kilómetros.

Al día siguiente nuestro cuerpo estaba preparado y mentalizado para la batalla final, los 13 kilómetros de la modalidad Super, aunque conscientes de las limitaciones o heridas del día anterior tuvimos que realizar burpees en cuerda y jabalina, que en esta ocasión no conseguimos hacer el pleno que si se llevaron los monkey bars, tres de tres.



Mientras avanzábamos en la prueba el cielo empezaba amenazar con una niebla intensa cada vez mas baja, otro obstáculo mas camino hacia la meta, a esa niebla poco después se le unió el aire a falta del ultimo obstáculo, nuevamente el muro de 2,5 metros, superado esté y saltando por tercera vez sobre las brasas a los 10 minutos empezaría a caer el diluvio.

No hacia falta mas épica de la que habíamos conquistado a lo largo del fin de semana, 38 kilómetros de trail y mas de 60 obstáculos eran más que suficientes para llegar a la gloria, llamada trifecta.


Una trifecta de Campeonato Europeo, ya que lo mas probable que el año que viene Andorra acoja dicho campeonato por su dureza y belleza de la zona, con lo que da mucho mas valor a lo conseguido, no fue nada fácil, solo así sabe mejor para cerrar una cuenta pendiente o mejor dicho una locura pendiente con nosotros mismos que será recordada: hoy, mañana y siempre.


sábado, 16 de julio de 2016

Crónica Cavalls Del Vent

"Si quieres vivir una vida feliz, átala a una meta que te haga feliz, sino, pregúntate realmente que haces aquí"

Aun sin hacer limpio del todo y hasta que el edema en el trabecular decida que la fiesta acabado como ya hizo en su día la distensión del ligamento cruzado anterior, tocaba buscar metas acordes a la situación. 

Atrás quedan meses jodidos de partidas eternas de Pacman en nuestra cabeza nivel experto, sesiones de magneto-terapia... pero quien algo quiere, algo le cuesta y a esto ya hemos jugado más de una y dos veces. 

Natación, Bicicleta, elíptica nuestros mejores aliados y por encima de todo ello estiramientos para una especie de tronco, por tal de mantener dentro de las limitaciones el ritmo y añadiendole un punto de locura a todo ello, con nombre: Cavalls Del Vent, sino, no seriamos nosotros.



Nos esperanban 82 kilómetros con 5.000 metros de desnivel positivo en 4 días dentro del Parque Natural Cadí - Moixeró, uniendo los 8 refugios que se encuentran dentro de él, realizando dicha ruta en sentido contrario a las agujas del reloj, así que con mochila a la espalda nos sobraban las ganas.



Toda aventura tiene un punto de partida, en esta ocasión se iniciaba un 11 de Julio a las 09:30 desde el Refugio de LLuis Estasen situado a los pies del majestuoso Pedraforca, una vez localizada la señal naranja que nos acompañaría durante toda la travesía... o no, poníamos camino al primer refugio, Gresolettramo cuesta abajo que se iba a convertir en una especie de etapa prologo para sellar y empezar realmente la etapa del día que nos llevaría al Refugio de Sant Jordi.

Ya en constante subida hasta el final, se haría mas llevadera gracias a la zona del desfiladero dels empedrats, donde el agua corria a su antojo entre las desgarraduras de la rocas y nuestros pies acabarían en remojo para encarar el último tramo mas fresco junto a un cielo amenazante de lluvia que nos respetaría hasta la llegada al refugio de Sant Jordi, aprovechando para hacer algún que otro selfie perruno, por no decir matar el tiempo del estrés que teníamos.



Con las baterías totalmente cargadas con la ultraburger de la noche anterior, tocaba madrugar para poner marcha a esta segunda jornada, nos esperaba una etapa dura por desnivel positivo, de 1.565 metros hasta alcanzar los 2.537 metros en el refugio Niu De L' Àliga.

Esa mañana nos levantaríamos con el espíritu aventurero, en plan Dora la exploradora, ignorando por completo la señal GPS y al mapa, buscando un camino alternativo, es aquí donde las señales naranjas desaparecían, con el resultado de adelantarnos a los acontecimientos del siguiente día, vamos, que tiramos para arriba mas rápido de lo que tocaba, en contra dirección, directos hacia Niu de L' Àliga sin pasar por el refugio del Rebost, aunque con 3 kilómetros más de vuelta y por lógica segimos el PR C-126 que nos llevo a nuestro punto intermedio.


A partir de aquí, empezaba un cambio radical de terreno y escenario, el sol desaparecía, el aire hacia acto de presencia y si ayer era la lluvia, hoy la niebla nos respetaba coronar Cap del Serrat Gran (2.402 metros) y el Puig de Comabella (2.436 metros) antes de llegar al refugio situado en las pistas de esquí de La Molina, donde la niebla bajaría el telón y aunque fuera 12 de Julio una buena chimenea se agradecía.

A la mañana siguiente la niebla levantaba el telón de la tercera jornada conocida como "Todo lo que sube baja" camino del refugio de Cortals De l' Ingla, pasando de los 2.537 a los 1.610 metros, una constante bajada combinada con descensos verticales que hacían poner los 5 sentidos, viviendo un deja vu de la etapa del día anterior llegando al refugio de Serrat de las Esposes.



Faltaba encarar el ultimo tramo con algo de desnivel positivo hasta el refugio els Cortals De l'Ingla, en esta ocasión ni lluvia, ni la niebla hicieron acto de presencia, con lo que el sol nos acompaño toda la tarde, para seguir con el estrés e intentar hacer nuestros San Fermines particulares con una vaca la cual no estaba mucho por la labor.

Todo llega a su fin, pero antes de que ese fin llegara nos esperaba la ultima etapa, otra vuelta a las alturas, mas concretamente a 2.430 metros antes de aparcar las botas donde empezó todo, el regufio de Lluís Estasen.

Tocaba descender hasta llegar al refugio Prat de L'aguiló, un cambio radical de terreno con piedra suelta, donde la vaca que el día anterior no quiso colaborar con nuestro particular San Fermin, una de sus tocayas intento embestirnos tocando hacer de pastor improvisado, aunque la cosa no acababa aquí, una vez superado dicho refugio y antes de iniciar el ascenso hasta el Pas dels Gósolans seria un caballo que nos relincharía, ya no nos fiamos de que intenciones tenia, así que mejor pusimos camino hacia la cima y adiós a sido un placer. 

Llegados al Pas dels Gósolans ya de bajada veíamos la cara norte del Pedraforca que nos acompañaría hasta el final de nuestra travesía, poniendo fin a 4 días que necesitábamos si o si, una experiencia de esas que quedara grabada en nuestra memoria RAM, tanto por lo vivido, como por la gente que hizo que así fuera y es que la montaña une.

La cosa podría haber acabado aquí pero... Una Cavalls del vent no seria una Cavalls del vent sin un ascenso final al pedraforca, así que al final nos dejamos llevar y juntos programamos una subida a la cima para el día siguiente. 

El día acompañaba para observar unas vistas desde la cima espectaculares, pero antes de que esto ocurriera y mientras realizábamos la grimpada un grupo de isards hacían acto de presencia desde la misma   cima, observándonos como diciéndose entre ellos "mira estos" y es que la presencia humana aquella hora era mínima, llegando a la cima y observando perfectamente el Puigmal, Montserrat, la Mola, la pica d' estats, aun con algo de nieve... e incluso el Aneto.


Tocaba bajar de las alturas por la parte nueva de la tartera, lo que era y lo es... para ahora si acabar y volver a la cruda realidad, al caos de la vida cotidiana, aunque antes en el refugio nos esperaba un helicóptero de los GRAE, no para llevarnos a casa, que no hubiera estado nada mal, sino, realizando tareas de simulacro, regalándonos un despegue a escasos metros para ahora si dar por finaliza esta aventura llamada Cavalls Del Vent.



Es complicado resumir en unas palabras esta experiencia, sin duda hay que vivirla en primera persona, pero si tuviéramos que hacerlo quedaría tal vez así:




"Vive la vida como si subieras una montaña, de vez en cuando mira la cumbre, admira todo lo que te rodea, disfruta de cada momento y al llegar al final las vistas serán el regalo perfecto tras el viaje"