miércoles, 12 de octubre de 2016

Crónica Barcelona Triathlon


"Si no pasáramos por tiempos difíciles, no apreciaríamos bien los tiempos felices"

Toda prueba tiene una fecha marcada en el calendario, en esta ocasión un 13 de mayo de 2016 se nos notifico de una invitación para participar en el Barcelona Triathlon, pendientes aun de conocer el alcance de la lesión nos pusimos como meta el 9 de Octubre de 2016 con una premisa bien clara:

"Si el destino ha decidido que así sea, así sera"

No somos amantes de los tempos y menos en estos ámbitos donde solemos poner un toque de locura sana, seguramente si hubiéramos respetado los mismos otro gallo cantaría, aun así, nos encontrábamos con ganas inmensas de afrontar el triatlón de casa, al que tenemos un cariño especial y que a la vez exige sacar lo mejor de nosotros dentro de las circunstancias. 

Tras pagar la novatada hace 15 días en el triatlón de Gavà sin nuestras gafas, tanto de natación como de bicicleta y sin geles, en esta ocasión la logística llevaría el cartel de "completo" a partir de hay todo lo que sucediera seria una incógnita. 

Nos lanzábamos al agua conscientes de la corriente existente junto con el vaivén de las boyas, con que el mejor remedio sería buscar unos buenos pies como guía para contrarrestar. Durante los 1.500 metros tendríamos unas espectadoras de nombre Cotylorhiza Tuberculata, mas conocidas vulgarmente como medusas de huevo frito, ni una, ni dos, ni tres, unas cuantas, que convirtieron el sector en un auténtico buscaminas del cual salimos indemnes.

Las sensaciones en el agua habían mejorado respecto hace 15 días pero no era momento de sacar conclusiones, tocaba una T1 de esas largas que incluía hasta escaleras para coger la bicicleta y afrontar los 40 kilómetros divididos en 4 vueltas de 10 kilómetros cada una. 


Nada mas empezar nos encontrábamos inmersos en una grupeta bastante amplia tomando las riendas de tirar de ella, apenas nadie daría relevos con lo que el entendimiento era mínimo, no podíamos iniciar la temeridad de mantenernos en cabeza restándo los 10 kilómetros de la carrera a pie, así que a partir de la tercera vuelta nos abonamos a "chupar rueda" a la expectativa de como iban a responder las rodillas que hasta el momento estaban sin molestias.


Entrábamos en la T2 para dejar la bicicleta e iniciar esa carrera a pie, durante las primeras zancadas tuvimos las sensación de que nuestras rodillas respondían, pasaban los kilómetros, gran parte de ellos en solitario y esas dudas iniciales se iban disipando, no era el día para forzar mucho, sino, para disfrutar el momento después de mas de medio año volviendo a correr sin molestias, añadiéndole el hándicap de los nuestros en diferentes puntos del recorrido preocupándose por nosotros y nuestras rodillas, aunque algunos pensaran "éste se ha ahogado" todo ello hacía que nuevamente apareciera nuestra mejor sonrisa, mientras el karma se estaba encargando del resto. 

Las 2h22'32" del crono final (Posición general 296 de 1355 en distancia olímpica) quedaban en una simple anécdota con lo que habíamos conseguido hacia unos minutos y es que a la vida hay que sacarle la lengua por decirlo finamente.    


Somos consientes que tenemos que recuperar y mejorar nuestra mejor versión, pero todo llega a su debido tiempo, mientras nos esperan nuevos proyectos tanto a nivel personal como propuestas deportivas ilusionantes para la temporada 2017, que hacen que esa sonrisa vuelva a ser la que era hace meses y es que el destino así lo quiso aquel 13 de mayo de 2016, que el 9 de octubre de 2016 se convirtiera en nuestro nuevo punto de partida.  


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