miércoles, 8 de junio de 2016

Crónica Gràcia - Montserrat


"Tienes que perder el miedo a la lesión"

Frase que a menos de 24 horas nos comento el fisio y que nuestro celebro interpreto como un... "Arriesga, solo así sabrás donde estas y hacia donde vas".

Eramos conscientes del riesgo que corríamos, incluso el Miércoles previo decidimos que no era viable, estábamos hablando de 62 kilómetros con un desnivel acumulado de 4668 metros en menos de 19 horas pero los ultrasonidos de ese propio Viernes obraron el milagro. 

Seguramente una imprudencia por nuestra parte y para mucha mas gente cercana a estas alturas, aunque preferimos llamarlo, un punto de locura, que incluso la organización considero causa justificada para borrarnos de la lista de inscritos tras informarles de lo sucedido.

Nos presentamos en la Plaça de la Vila de Gràcia la tarde del Sábado 4 de Junio, dispuesto o mejor dicho en busca de sensaciones en esta marcha de resistencia... para nuestra rodilla pero sobretodo seguros de nosotros mismos de que estábamos allí porque eramos capaces de ello.     



A las 17:00 poníamos rumbo hacia Montserrat, por delante unas cuantas horas con un sol amenazador de lluvia. Con un ritmo cauteloso salíamos del asfalto de Barcelona a Collserola camino a Can Maimó, un tramo de bastantes subidas que no presentaban ningún problema para nuestra rodilla, incluso llegando a trotar en algunos falsos llanos unos pocos metros a diferencia de las bajadas por pistas donde la precaución era extrema. 

El día se iba apagando acercándonos a Castellbisbal junto con una fina lluvia que nos dejaba de fondo una estampa de la silueta de la montaña de Montserrat con el cielo teñido de rojo a su alrededor, si todo iba según estaba transcurriendo la marcha levantaríamos el telón nuevamente en dicho lugar.

Llegaríamos a Ullastrell dejando atrás un autentico sube baja donde las piernas respondieron aunque nuestras lumbares se veían afectadas por la falta de actividad de tantos días así como la tensión de la situación.

A partir de aquí llegaría nuestro peor momento, no por nuestro estado, mas bien, por nuestro frontal, se fue a negro aproximadamente a las 3 de la madrugada, se quedo sin batería por un error de calculo de lumens, pero es en estas situaciones donde siempre se nos aparece nuestro própio "Ángel de la guarda" (que el 16 de Abril estaba de siesta) el cual nos presto un frontal que no sabia que llevaba, antes de empezar un autentico descenso en la bajada del Coll de Sant Salvador donde había que poner los cinco sentidos, pasando realmente un mal rato.

Superado el peor tramo y llegados al ultimo avituallamiento en la estación del Aeri, nuestra rodilla no se resentía de ninguna molestia, al igual que nuestras lumbares que respondían en el ascenso al monasterio, en un breve tramo pero con un gran desnivel a superar en una autentica escalada acompañados de la primera luz del día. 

Llegados a este punto seria el momento del murolas escaleras, la guinda de esta travesía que pondría a prueba definitivamente nuestras piernas que se encontraban mejor que nuestro Ángel de la Guarda, al cual no podíamos abandonar, no venia ni de cinco, ni de diez minutos aunque él insistiera en que tiráramos, nuestra respuesta fue "Las subiríamos y llegaremos juntos, tranquilo"



A las 06:33 de la mañana poníamos fin a 13h33' de marcha non stop que nos regalaba un silencio sepulcral junto con una estampa que ni la mejor de las fotografías es capaz de reflejar. 

Seguramente a este Ángel en forma humana no lo volvamos a ver mas, aunque esperamos que el próximo 17 - 18 de Septiembre si nuestro estado nos lo permite llegar nuevamente al mismo lugar, en esta ocasión corriendo, para contemplar una imagen similar en la Matagalls - Montserrat y poder recordarla como una travesía para enmarcar.

martes, 7 de junio de 2016

Y de repente...

"Todo sucede por algo" 

Nos teníamos que lesionar un 16 de Abril ¿nos lo merecíamos? Al final llegas a la conclusión que teníamos que poner el freno a todo este ritmo frenético del medio Ironman para el cual nos estábamos preparando a consciencia del 22 de Mayo, en esta ocasión no sería para nosotros. 

Disculpad, que aun no os halla hablado de ella, aunque muchos de vosotros ya la conocéis, de la lesión hablo, de esas que dices "cojones" adjetivos con los que bien te puedes marcar un rosco de pasapalabra obteniendo como premio: 

"Rotura parcial del ligamento cruzado anterior con lesión de menisco interno" 

Sin buscarlo, sin quererlo, nos encontrábamos en menos de un segundo en otro tipo de competición, de esas que sabes el punto de partida pero no los kilómetros totales en forma de días que tendrás que recorrer para llegar al final, sustituyendo zapatillas por muletas y tritrajes por una férula inmovilizadora para la pierna.

En total 42 días de competición en silencio buscando el mejor consejo, tanto a nivel médico como fisio que resultaban ser nuestros avituallamientos de esta jodida prueba con resultado final de:

 "Distensión del ligamento cruzado anterior con fractura trabecular y edema menisco interno" 

Escuchar la palabra "Hay que operar" de boca de un doctor no gusta, por suerte o llamémoslo como queramos desaparecía, de esta prueba que alguien nos había impuesto en el calendario sin nuestro consentimiento aunque con sabor a victoria en forma de rehabilitación, punto en el que nos encontramos ahora, por tal de la desaparición de  las molestias causas por la lesión.

42 días de pura paciencia que lo continúan siendo aunque en menor grado, sin alterar el curso de las cosas, todo lleva su tiempo sin obsesionamos por regresar, aunque cabe decir que el destino nos ha marcado una fecha en forma de inscripción gratuita, esta vez siendo conscientes de ella, 9 de Octubre del 2016: 



Donde intentaremos llegar con las máximas garantías posibles de hacer un papel mas que decente, por delante quedan unos cuantos meses, meses de los que solemos llamar "de silencio" de esas sesiones Juan Palomo "Yo me las guiso yo solo me las como" para que cuando llegue el día de volver convertir todo ese silencio en el mayor de los ruidos posibles.