martes, 27 de septiembre de 2016

Crónica Triatlón de Gavà


"Debemos poner la mirada hacia delante, en lo que podemos hacer, no hacia atrás, en lo que ya no podemos cambiar"

Tras un largo parón a consecuencia de un par de piedras en el camino, una mas grande que la otra, regresábamos a la disciplina del triatlon, en el recuerdo quedaran esas cicatrices que nos recordarán el camino que hemos recorrido y los tropiezos que hemos salvado.

Aun bajo los efectos de una resaca llamada Matagalls - Montserrat en nuestras rodillas, afrontaríamos en Gavà la modalidad olímpica (1500 m. en aguas abiertas, 38 km de bicicleta y 10 km de carrera a pie) aunque perfectamente podríamos llamarle modalidad incógnita, sin saber a que nivel nos encontraríamos, lo que estaba claro que mejorar nuestra marca (2h13'47") se convertía en una utopía, así que la lógica sería buscar sensaciones o mas bien un día de: "Sal, disfruta y que sea lo que tu cuerpo diga".

Un nuevo camino por delante que empezaba incluso antes de que diera inicio la prueba a las 08:00, en boxes nos percatamos que no llevábamos ni gafas de natación ni gafas de sol ni geles, ¡ole tu! "Por suerte" nos prestaron unas para dicho sector.



Superado el mal trago tocaría afrontar el trámite de los 1500 metros en aguas abiertas que se iban a convertir en la aliniación de planetas en nuestra contra con una guinda de nombre sol, las gafas que nos prestaron se encontraban en tal estado que la visibilidad era nula al minuto, como ya intuimos calentando aunque no imaginábamos que fuera tanto.

Camino a la segunda boya nos encontraríamos el sol de cara, con una visibilidad nula y las gafas sin polarizar, el quita y pon se convertiría en una constante sin poder coger referencias de ningún tipo, solo nos quedaba salvar el sector y salir cuanto antes de este agobio, añadiéndole nuestras molestias en la parte posterior de la pierna izquierda, que nos hacían nadar con una pierna y medía como si fuéramos Nemo, si la natación de por si no es nuestro fuerte, en esta ocasión nos toco bailar con la mas fea por despistado.

Nunca habíamos deseado tanto llegar a la T1 desprendernos del neopreno y coger la bicicleta e iniciar esos 38 kilómetros divididos en 2 vueltas. Los primeros 10 kilómetros en solitario serían una autentica borrachera a consecuencia de nuestros casi 1900 metros de natación, hasta ser neutralizados por una grupeta de 8 triatletas, no desprendernos de ella seria la clave en este sector pasando al relevo y dejándonos caer cada 30".  


Recuperar el tiempo perdido era inviable aunque no era excusa para exprimirnos y sacar tajada en los kilómetros restantes reservándonos para la carrera a pie, así llegábamos a la T2 para colgar la bicicleta, calzarnos las zapatillas y dar inicio a los 10 kilómetros de sensaciones divididos en 2 vueltas.

Una carrera a pie con molestias en ambas rodillas como era de prever y sin ningún gel para tomar transcurrían los kilómetros donde las molestias iban despareciendo en la parte posterior de la pierna "tocada" ya entrada en calor, pero agravándose en la buena por acumulación de carga, por el bien de ellas y de nosotros el sector llegaba a su fin sin mirar el crono en ningún momento cruzaríamos la linea de meta con un tiempo de 2h21'21".


Habíamos finalizado un Triatlón de auténtico machete entre los dientes, de esos que no sacas conclusiones,  sino mas bien lecciones, donde siempre hay que tener una actitud positiva frente a las adversidades y convertirlas en retos, ahora toca recuperarnos de estas molestias para afrontar con máximas garantías el 9 de Octubre el Barcelona triathlon, concluyendo de esta manera la temporada de Triatlón 2016, corta pero que no deja de ser dura por el parón y que solo los duros siguen caminando.


domingo, 18 de septiembre de 2016

Crónica 37ª Matagalls - Montserrat


Nueva locura, otra mas para aumentar nuestra colección y mas después de donde venimos, de esa lesión que no acaba (no dejados) de hacer limpio a falta de una nueva resonancia magnética y de rodilla forzada, aunque hasta que llegue la fecha "normalidad" entendida a nuestra manera.

Por delante 81,4 kilómetros con 5670 metros de desnivel acumulado tenían la culpa, mas el hándicap de recorrerlos en esa lucha contra el crono que tanto nos pone, en menos de 24 horas, las ganas superaban con creces esas molestias y mas despues de la borrachera de este verano:

Cavalls del vent + Spartan Race Andorra + Porta del cel

Un total de 185 kilómetros para llegar en las mejores condiciones posibles a la fecha con un objetivo bastante ambicioso para un asfaltero 100%, las Sub 13 horas, o el 12+1 para los mas supersticiosos, así que era momento de sacar el mejor Juan Palomo que llevamos dentro tras analizar minuciosamente el recorrido y despedazar en 5 tramos que ni la mejor versión de Jack el destripador.

A las 16:14 poníamos rumbo hacia la montaña del misterio, aunque el verdadero misterio seria en que estado llegaríamos a ella, controlando los primeros kilómetros y adaptando el ritmo a la situación llegábamos a nuestro primer punto de despiece, el kilómetro 23,6 para nuestra sorpresa, con casi una hora de margen (2h42' - 3h40') lo inimaginable, así que con ese margen tan amplio podíamos jugar y adaptar nuestro "trote cochinero montañero".


Había que aprovechar el máximo la luz del día que iba dando paso a la noche, todo ello acompañado de una escasa lluvia, con estas condiciones llegábamos al kilometro 32,2 con 3h57' de 5h06' esto se nos estaba yendo de las manos y es que apenas perdíamos un par de minutos en los avituallamientos que se convertían en un entrar y salir de boxes para comer lo justo que sabemos que no puede sentarnos mal, de todo se aprende. 


Bien entrada la noche y con la luna llena como única acompañante, nos desviaríamos del trayecto en un par de ocasiones en apenas 100 metros que gracias al track del GPS quedarían en una anécdota y es que la noche confunde... en esta ocasión señales. 


Con media travesía en nuestra cabeza, piernas y sin molestia de ningún tipo aunque pareciera mentira, llegaríamos al kilómetro 55'5 (7h26' - 8h47') todo parecía presagiar un crono que ni el mejor de los escenarios posibles, pero no podía pintar todo tan perfecto, faltaba la épica, que llegaría en la bajada hacia Vacarisses (kilómetro 68) nuestra parte externa de la rodilla derecha (la contraria a la lesión) decidió que hasta aquí había llegado, perdiendo mucho del tiempo ganado. 

De esta manera nuestro trote llegaba a su fin tras 68 kilómetros activando de este modo el plan B, llamado Caminar rápido by Rajoy, restaban 13 kilómetros hasta Montserrat que se iban a convertir en una lucha constante entre nuestra rodilla y cabeza, como si de una partida de Pacman se tratase, sobretodo en la bajada hacía Monistrol de Montserrat, comiéndonos casi todo el colchón de tiempo ganado como sucedió en la anterior bajada. 

Llegábamos al kilómetro 78 (11h51' de 11h58') 7 minutos de margen para afrontar el muro con nombre propio, la dracera dels tres quarts, sabíamos perfectamente lo que nos esperaba, en innumerables ocasiones hemos realizado estos 3 kilómetros exigentes camino hacia el monasterio, así que tocaba jugar a tres bandas y sacar la mejor carta: Cabeza rodilla y tiempo. 

El tiempo, corría en nuestra contra al igual que nuestra rodilla que cada vez estaba mas trinchada aunque con creces nuestra cabeza ganaba la partida en este ascenso gestionando perfectamente este margen de tiempo, al cual solo le restaba el último obstáculo, las escaleras, momento en el que nuestra cabeza y rodilla se marcaron una tregua para superarlas, eso si, con machete entre los dientes para llegar a la plaza del monasterio y finalizar la travesía con un tiempo final de 12h55'22".


81,4 kilómetros que llegaban a su fin, con el objetivo marcado de las sub 13 horas desbloqueado aunque con una sensación agridulce:

"¿Y si nuestra rodilla hubiera estado bien?" 

Nunca sabremos la respuesta a esta pregunta, lo que si podemos saber que la próxima edición podemos ir a buscarla nuevamente, no cabe duda que la madurez es un grado y que seremos más exigentes pero siempre con cabeza y corazón, en el cual siempre hay espacio para coleccionar una locura mas.