lunes, 21 de noviembre de 2016

Mitja Marató de LLeida


252 días o lo que es lo mismo 8 meses y 7 días han tenido que pasar desde aquella Maratón de Barcelona del 13 de Marzo de 2016, nuestra última carrera 100% asfalto, durante el camino muchas locuras, demasiadas seguramente, incluso estando lesionado, pero después de este tiempo de transición o de postguerra asfaltera en nuestro LCA de la rodilla izquierda tocaba volver, ahora sí.

Metas renovadas, nuevos proyectos y las típicas de la colección de cada año que no logramos desbloquear, aunque esta temporada 2016/2017 haremos todo lo posible para pasar a un nuevo nivel, pero para ello habrá que seguir la ley del: Sufre, lucha, vence

Sufrir, nuestro punto de partida, no se trata de correr por correr, sino de luchar por un objetivo, este primero se centraba en Lleida en forma de media maratón, que marcaría en que nivel de la escala nos encontramos, firmaríamos directamente 1h29' larga dándonos mas que por satisfechos pero ya se sabe, una cosa es decirlo y otra conseguirlo.


21,097 metros por delante y 3, 5, 8, 10, 12, 15, 20 no, no es la combinación ganadora del Euromillones, sino, nuestros 7 puntos kilométricos de referencia, aunque pensándolo bien se podía convertir en una auténtica lotería. 

Contábamos también con la ayuda de la liebre de 1hSub30' con ella empezaríamos la carrera, volviendo a sentir esa sensación de piel de gallina y no precisamente por el frío (6º grados al inicio) una situación difícil de definir que solo aquellos que lo han vivido alguna vez saben de lo que hablamos.

Los primeros kilómetros como siempre suele ocurrir en todas las carreras son complicados de correr y mas si formas parte del grupo de la liebre, aun así pasábamos el kilómetro 3 con un tiempo de 12'45" sobre 12'48" de nuestro objetivo sin margen de error llegando al kilómetro 5 en 21'16" sobre 21'20" y al kilómetro 8 en 34' sobre 34'08".


Nos plantábamos en el ecuador de la media maratón, el kilómetro 10  en 42'35" sobre 42'40" nuestras piernas respondían, sin molestias ni dolores, con ritmo cómodo y sin perder la concentración en ningún momento superábamos 2 kilómetros exigentes que nos llevarían al kilómetro 12 en 51'06" sobre 51'12" la precisión era perfecta como si nuestra maquinaria fuera originaria de suiza, volviéndose a repetir en el kilómetro 15 con 51'06" sobre 51'12" punto donde la carrera daría un punto de giro, para bien.

Sin haberlo planeado, ni imaginado, nos encontrábamos corriendo por delante de la liebre, la cual estaba realizando su tarea a la perfección, pero era el momento o mejor dicho nuestro momento de arriesgar6 kilómetros tres de ellos rompe piernas para ver hasta donde eramos capaces de llegar, estábamos realizando una carrera que no estaba escrita ni en el mejor de los guiones, de menos a mas llegando al kilómetro 20 en 1h24'47" sobre 1h25'19" marcando el 5.000 a ritmo de 4'05" faltaba rematar la carrera, con el kilómetro 21 y sus 97 metros, cuesta arriba con machete entre los dientes marcaríamos un 4'03" parando y firmando el crono en 1h29'12" con un ritmo medio de 4'10".

La teoría había sido aplicada a la practica incluso mejor de lo previsto, llevándonos de Lleida un chute de confianza que ni el mejor de los geles te puede proporcionar de cara al próximo 10 de Diciembre en la maratón de Lanzarote con un objetivo realista en una maratón dura y exigente a falta de recuperar y mejorar nuestra mejor versión, esa que nos lleve a la media maratón de Barcelona a la 1hSub25' con parada previa en la media internacional Villa de Santa Pola y a su hermana mayor, la maratón, al deseado Sub3h. PALABRA.