martes, 30 de mayo de 2017

Challenge Salou '17

Todo ocurre por alguna razón perfecta, no estaba en nuestros planes acudir al Challenge Salou pero cuando nos brindaron la oportunidad de añadir un puntito mas a nuestro calendario una prueba de este nivel no se podia rechazar. 



Volvíamos a Salou tras aquel 31 de Mayo de 2015 en aquella ocasión disputando la modalidad Short mas maduros en todos lo aspectos para afrontar los 1.900 metros en aguas abiertas, 90 kilómetros de ciclismo y 21,097 metros de carrera a pie, por tal de mejorar nuestra mejor marca en media distancia, objetivo de esta temporada, para encarar y debutar en la siguiente en larga distancia. 



Teníamos delante a nuestro lado, mucho mas que nuestra mejor versión solo faltaba reflejarla aunque no siempre los guiones escritos resultan perfectos, como ocurriría con la modificación del segmento de ciclismo a falta de dos semanas, por la falta de autorización del ministerio de fomento condenándonos a iniciar la prueba a las 09:50 o mejor dicho, todas la horas de máximo sol por delante, circunstancia que no iba a servir de excusa para exprimirnos al máximo. 

Con un retraso de 8 minutos comenzábamos los 1.900 metros en aguas abiertas, nunca antes nos habíamos sentido tan cómodos nadando, es como si alguien nos hubiera tocado con su varita mágica. Supimos hacernos con nuestro sitio dentro del agua desde su inicio con una natación muy limpia y apurando al máximo en cada giro de boya que nos llevo a invertir un tiempo de 37'51".



Podíamos rumbo a la primera transición, tras coger la bolsa y cambiarnos, nos esperaban 90 kilómetros de bicicleta distribuidos en 4 vueltas con el objetivo de mantener una media de 30 km/h. Tras dos primeras vueltas con bastante tráfico que mas bien parecía un triatlón de distancia olímpica, sin tener la sensación de que existirá ningún tipo de control antidrafting (ir a rueda) iniciaríamos las dos restantes mayoritariamente en solitario, sobretodo la última, tirando mucho de cabeza, por suerte el viento se comporto y en su mayoría nos dio lateralmente, al final no fueron 90 kilómetros, que resultaron ser 82 kilómetros con un tiempo de 2h33'42" y una media de 32,79 km/h. mas del objetivo previsto inicialmente. 



Encarábamos la segunda transición tras dejar la bicicleta en boxes e iniciar los 21 kilómetros de carrera a pie distribuidos en 4 vueltas de 5 kilómetros cada una a lo largo del paseo marítimo, nuestro sector, en el que nos encontramos mas cómodos, pero el guion esta vez nos tenia reservado no un plan A de a cuchillo,  sino más bien un plan F a partir del kilómetro 7 en forma de flato, obligándonos a bajar el ritmo considerablemente, intentando controlar la situación a la que teníamos que añadir la fuerte calor y la alta humedad de correr a la una del mediodía. 

Supimos sobreponernos a las circunstancias gracias a nuestro pacman particular, adelantado a un total de 69 corredores (96 en total desde el inicio de la prueba) hasta que tuvimos en nuestro poder esas 4 pulseras en la muñeca derecha que nos daban acceso a linea meta, en ella se encontraba y estaba lo mejor, la que estuvo desde un buen principio y no hablo de la medalla hablo de alguien cuyo valor es incalculable en todos los aspectos y esas 4h41'02" (Clasificación oficial 277 de 847) invertidas, quedaban en un segundo plano, cuando la auténtica medalla solo podía ser su inmenso abrazo.



El combo flato mas la calor nos jugo una mala pasada en la carrera a pie pero siempre hay que quedarse con las cosas positivas y hacer que aquellas que no lo fueron no se lo crean. Toca seguir trabajando para mejorar, luchar por lo que uno desea, ser constantes día tras día, si uno se lo propone puede resultar incluso fácil dentro de la dificultad que supone, no basta con soñarlo se trata de que ese sueño ya sea de media o larga distancia entrenarlo. Lo sufriremos, lo disfrutaremos y lo conseguiremos...

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