domingo, 29 de enero de 2017

Reflexión de Maratón

Un día decidí subir una montaña...


¿Cuantas veces en la vida hemos decidido tirar la toalla porque pensábamos que no obtendríamos el resultado deseado? Seguramente muchas veces y en innumerables ocasiones, pero llegados a este punto es momento de hacer frente a ello, de plantar cara, salir de la zona de confort en busca del resultado que realmente queremos y que personalmente nos merecemos.

Decidimos iniciar el ascenso a esta montaña porque nos vemos capaces de ello, seguros de nosotros mismos, contábamos que a lo largo de este reto posiblemente nos encontremos con diferentes obstáculos que nos obliguen a ascender con mas cautela para no tropezar, ya lo hicimos en su día mas de una, dos y tres veces... incluso nos llegamos a parar, pero esos obstáculos sirvieron como pequeñas lecciones para decirnos que ningún reto que merezca la pena es fácil.


Durante este ascenso nos daremos cuenta que siempre hay situaciones que podemos prevenir, sin embargo la montaña esconde muchos secretos durante su subida, cada ascenso es único e irrepetible, con lo que hay que aprender a moverse dentro de sus circunstancias y las de su alrededor, mostrando siempre una actitud positiva ante cualquier problema que podamos encontrarnos por delante.

Si todo va bien llegaremos al campo base, momento para tomar un descanso, observar la cima y tomar la decisión de ir a por ella, no dependerá de la visibilidad, sino mas bien, de creer en nosotros mismos que es posible, seguiremos subiendo hacia nuestro destino sin mirar atrás, la oportunidad debemos crearla, solo así cuando estemos en esa cima encontraremos unas vistas increíbles que serán el resultado al esfuerzo el cual siempre trae consigo recompensas.


La vida no deja de ser un reto en si misma y ésta se encuentra llena de otros retos, en los que tenemos que poner nuestro compromiso desde el primer día, realizando el entrenamiento adecuado tanto físico como mentalmente, si no ponemos de nuestra parte nadie lo hará por nosotros para enfrentarnos con las máximas garantías de éxito, solo de esta manera subiremos esta montaña y todas las que nos propongamos en la vida, pues al fin y al cabo hemos nacido para superarnos a nosotros mismos.

martes, 24 de enero de 2017

Crónica Mitja Marató Santa Pola

Hola de nuevo,

Que rápido pasa el tiempo, nunca mejor dicho, hace una semana nos citábamos en Sitges y ahora nos volvemos a encontrar en Santa Pola, Alicante, a decirte la verdad tengo una rara sensación si el temporal nos va a permitir citarnos en este primer asalto a la hora sub25' seguramente te hagas a la idea a lo que hemos venido con nuestra humildad por bandera y no es otra que hacer nuestra mejor carrera hasta la fecha y es que el éxito hay que salir a buscarlo. 



Es complicado saber lo que nos deparará esta cita en esta especie de Lanzarote Alicantino con temperaturas mas acordes a nuestro perfil, aunque aquel 10 de Diciembre tu hermana mayor nos hizo tirar de cabeza durante los últimos 10 kilómetros en solitario y puede que esta vez lo intentes tu. Venimos con la mentalidad para tirar si fuera necesario del doble más uno, el equivalente a tu distancia sin esperar nada de ti, solo de nuestra cabeza. Nada que perder 21.097 razones para ganar.

Llegaba el momento, las 10:30 hora en la cual nos habíamos citado, parecía que el temporal nos permitía una tregua para afrontar el reto que nos habíamos marcado, con nuestras mejores galas intentaríamos mantenernos alrededor de 4' el kilómetro, toda una declaración de intenciones de lo que veníamos hacer, no perder el tiempo más bien todo lo contrario.



Todos lo inicios sean del tipo que sean son complicados, nos conocemos bastante bien, son muchas citas encontrándonos y se como las gastas con tu "murito" no iba a ser una excepción así que tus primeros 5 kilómetros los tomamos como un prólogo en 20' clavados a modo de presentación como si del primer acto de una obra de teatro se tratase.

Inmersos en esta batalla psicológica, no nos debería suponer problema alguno llegar a tu kilómetro 10 así que decidimos dar un golpe de autoridad sobre el asfalto con el objetivo de ganarte segundos aunque tus obstáculos podían aparecer en cualquier momento como si se tratasen de tus antojos del día. Llegábamos al kilómetro 10 en 39'47" te ganábamos 13" mientras tu antojo en forma de viento se encontraba bien presente desde el inicio intentando desestabilizarnos sin obtener resultado.

Sin perderte en ningún momento el respeto empezaríamos a jugar con esos segundos en esta confrontación entre ambos camino del kilómetro 15 cada vez mas en solitario, sin referencias de ningún tipo, tirando de cabeza y no de piernas, marcándonos un 59'44 en dicho kilómetro, a partir de hay los dos sabíamos que llegaba el momento clave de la cita 3 kilómetros que nos llevarían hasta tu kilómetro 18 pero en tu kilómetro 17 esos segundos que te sacamos los recuperaste con tu antojo, el viento, era momento de apretar dientes, de tirar y tiramos todo lo que pudimos, no contabas con ello ni con el talismán que guardábamos en forma de pulsera en nuestra mano derecha y que a escasos metros de la meta pudiste comprobar nuevamente, desprendía pura energía ¿A caso creíste que ibas a poder conmigo en algún momento? Pues te equivocaste de día.

Cediste, renunciaste, te viste incapaz de desestabilizarnos, tu victoria solo dependía de un último error por nuestra parte, error que no llegaría superando tu kilómetro 20 en 1h20'02" consciente que te habíamos vencido afrontábamos tu último kilómetro liberando toda la tensión acumulada a lo largo del fin de semana, dejándonos llevar en los últimos metros cumpliendo el objetivo que nos habíamos marcado: Correr a 4' el kilómetro parando esta cita en 1h24'24" realizando nuestra mejor carrera hasta la fecha



Como has podido observar salimos decididamente a buscar el éxito conscientes de que este nunca vendría a nosotros, encontramos obstáculos en forma de viento, derrotas ocasionales como la lesión que pasamos hace unos meses que sin duda nos hicieron mas fuertes pero el hecho de haberlo ido a buscar y haberlo conseguido produce una sensación muy difícil de expresar en palabras, no es cuestión de suerte, sino mas bien de trabajarlo día a día, de creérselo segundo a segundo, de ser exigentes con uno mismo pero siempre con los pies sobre el asfalto, solo así llegan los resultados y tu lo has podido comprobar. 

Nos vemos en Granollers... con talismán incluido!!!

lunes, 16 de enero de 2017

Reflexión de Media Maratón

Hola Media,

Te extrañaras que es esta ocasión me dirija a ti cuando nunca hablo contigo y mas si esta cita no estaba ni prevista, sabes que siempre lo suelo hacer con tu hermana mayor llamada Maratón, aunque no significa que no me acuerde o no te tenga todo el respeto que te mereces, en esta ocasión y de forma especial te solicito un pacto de carrera en Sitges para demostrar que: "Si se quiere se puede".


Se que no me vas a rechazar esta invitación, más sabiendo que en menos de una semana en Santa Pola (Alicante) volveremos a coincidir, no serás tan espléndida, nos harás sufrir y mucho, tu hermana bien lo sabe que nunca hemos sido de prometer, sino mas bien de demostrar en tus 21.097 metros con lo que a partir de las 10:00 de la mañana pasarías a un segundo plano, nuestras piernas correrían marcando un ritmo pactado con otras dos piernas buscando la sintonía perfecta dentro de tu distancia hostil, una auténtica batalla de pasos llena de confianza por ambas partes.


Tus kilómetros pasaban pero me tenias muy pendiente del reloj, no ibas a perdonarnos ni un solo metro aunque en esta ocasión cuatro piernas podían mas que tu, seguramente tener un guión era complicado cuando una carrera se escribe casi siempre sobre el propio asfalto a base de constancia y con la determinación de estar seguros de ello, de creer, de llevar a cabo ese objetivo que en el fondo sabíamos que era posible.

Acabado tú primer cuarto, mejor de lo que estaba previsto, empezábamos otro cuarto mas, en esa especie de déjà vu dentro de tus reglas, momento en el que parecía que nuestro pacto se iba a romper y que no íbamos a permitir de ninguna de las maneras, siempre encontramos momentos complicados pero hay que enfrentarse a ellos para superarlos, a base de fuerza de voluntad que en esta ocasión multiplicada por dos. 

El tiempo corría a nuestro favor y más cuando esos kilómetros empezaban a convertirse en una simple serie de 1.000 metros camino hacia tu meta que no dejaba de ser una mera excusa para iniciar una de nueva, desbloqueando ese nuevo nivel marcando a la perfección ese guión de titulo "nueva marca" demostrando que "si se quiere se puede". 



No te daré las gracias por tu pacto que siempre concedes, tu distancia siempre se mantiene inalterable, el mérito son de esas piernas que no fueron las nuestras, que se limitaron al simple hecho de marcar el ritmo, te han vencido y es que a veces cuando menos te lo esperas te puedes sorprender de lo que eres capaz con tu propia actitud

De esta cita nos llevamos una de las mejores lecciones para el próximo Domingo dentro de nuestra mochila donde nos volveremos a citar esta vez solos tú y nuestras piernas, en esa especie de Lanzarote Alicantino en busca de una nueva marca pensando como no podría ser de otra manera en tu hermana mayor de este 20(1+7) y no prometemos nada pero si demostrarte, en esta nueva batalla de pasos.

Nos vemos el Domingo.

domingo, 1 de enero de 2017

Cursa dels Nassos '16

365 días y llegamos a la última carrera del año, atrás dejamos un tal 2016, año de metamorfosis complicada que nos ha llevado hasta este mes de Diciembre para volver a encontrar esa chispa, desde entonces a tenido que pasar mas de un año para que volviéramos a correr oficialmente 10 kilómetros.

Una carrera con un valor especial, lo que implicaba mostrar si no nuestra mejor versión una de ellas, en esta selección natural de 10 kilómetros que nos pondrían en la escala correspondiente.

Batir nuestra mejor marca (38'34") se convertía en una autentica quimera, aunque el recorrido, fácil de memorizar, junto con la temperatura fría de esas que cala en los huesos trasmitían muy buenas sensaciones y confianza de poder realizar una carrera decente.

Llegaba el momento de sentir nuevamente ese cosquilleo en el estómago que generan situaciones como esta, el reencuentro con mucho gente, el observar que no hay marcha atrás, donde sin quererlo te encuentras inmerso en busca del ritmo y espacio, en esta ocasión no nos servia ningún tipo de liebre, con lo que tocaba tirar de coco desde la primera zancada.



Los primeros metros si ya de por son complicados de correr añadiéndole un giro de derecha a los 300 metros se convertía en una especie de sálvese quien pueda, así que nos dejamos llevar a sensaciones el primer kilómetro en 3'48" segundos que podrían salirnos muy caros en la recta de meta que parece que nunca se acaba.

Superado el tramite inicial del primer kilómetro junto con el cosquilleo, era momento de ponerse el uniforme para coger el ritmo adecuado ¿cual era el ritmo adecuado? Ese era el dilema, aunque la idea inicial era 3'50" con espacio y sin agobios en Salvador Espriu nos esperaban 3 kilómetros totalmente llanos para ponernos a ritmo de carrera hasta llegar a la Estación de Francia. 

Llegábamos al giro de 180º grados en Passeig Picassso salvado sin problemas, unos metros mas adelante el kilómetro 5 con un tiempo de 19'06" un pequeño inicio de flato hacia acto de presencia con lo que regular como que no se nos paso por la cabeza, tirar y tirar esa era la orden de nuestro celebro a las piernas incluso en el repecho antes de entrar a Calle Marina, corto pero intenso.

En Calle Marina las hemos visto de todos los colores, este año no seria una excepción pero para bien marcando un 3'46" para girar hacia Calle Pallars antes de entrar al combo de calles del Poble Nou (Álaba, Sancho de Ávila, Badajoz, Bolivia y Ciutat de Granada) de esta forma nos plantábamos en el kilómetro 8 en 30'39" para encarar Avenida Diagonal como si se tratase de una especie de serie de 2.000 metros como si no hubiera mañana.

A veces las carreras no las puedes controlar, surgen de la espontaneidad y son las que tienen mayor éxito, no se si esta acabaría siendo el caso pero iba por el camino, el reloj predecía mejor marca en la distancia algo que no estaba previsto, mientras los metros pasaban y pasaban las aspiraciones seguían intactas llegando al giro de Selva de mar, esa recta interminable en la cual apenas tuvimos el valor de levantar la cabeza y si, cuando la levantamos fue para mirar, señalar al cielo y ver un 38'20" del crono oficial con un real de 38'14" donde a veces una expresión lo dice todo...



De esta forma cerrábamos, finiquitábamos, liquidábamos, concluíamos, terminábamos ese tal 2016 hasta siempre al que dimos una ultima lección, para dar inicio, entrada, arranque, principio, proyecto con un guiño al 20(1+7) con primera parada en la Media Maratón Internacional de Santa Pola, hasta la fecha trabajar en silencio para cuando llegue el 22 de Enero hacer el mayor ruido posible en el asfalto alicantino.